Conocer a Sam, Ryan y a su mamá Erika meses previos a la boda fue una experiencia inolvidable, S+R viven en L.A. y vinieron al D.F. para casarse, esta es una pequeña parte de todo el proceso que hemos vivido juntos y del cual quiero agradecer que me haya invitado, así como del proyecto personal de Sam que esperemos de la vuelta al mundo. Gracias Sam + Erika por toda la confianza, amistad y afecto.




















